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El mueble clásico se caracteriza por líneas más sobrias y colores cálidos. Se utilizan maderas convencionales como el nogal, la caoba y el cerezo, habitualmente teñidos y con acabados artesanos.
- El recibidor acostumbra a tener buró, cómoda o consola. Si el espacio es grande, es aconsejable un armario de cortesía.
- El comedor tradicionalmente está compuesto por bufete, mesa (ovalada o rectangular), sillas y vitrina.
- El salón es el espacio de reunión del hogar. Hay que coordinar bien librería, butacas, sofás, mesas auxiliares y cortinas con colores cálidos.
- El sofá es el centro de atención de la sala de estar. Se consigue el confort para leer, conversar, escuchar música, etc.
- El dormitorio principal ha de tener carácter, pero sin resultar cargante.
- El vestidor puede formar parte del mismo dormitorio o estar situado en una estancia anexa.
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